La descomposición del yo

Adriana Abdó consigue a lo largo de doscientas páginas que el lector encarne la dolorosa existencia del poeta austriaco Georg Trakl.

Ni Netflix ni Hollywood

Aquellos que le damos cierto valor a nuestro tiempo y no deseamos ver una película estirada cual chicle bíblico durante el suplicio de no sé cuántas temporadas, nos hemos refugiado en la literatura

El magnetismo checo

Gracias a la pluma de Hrabal no sólo llegamos a entender a este antihéroe moderno, sino a amarlo, a querer quedar con Jan para que nos explique su historia una y otra vez, a viva voz.

Extraño Señor Ríos

“Si basado en los rasgos de su escritura uno jugara a asignar oficios a los escritores, a Carlos Ríos le cabría el de relojero”. Sergio Chejfec

Una distopía boliviana

“Sus cerebros procesaban la barbarie, convertían la masacre en información útil. Sobrevivían al mezclarse con todo lo que les provocaba asco…”

El último lector de Umbral

Soy umbraliano confeso, casi hooligan, comulgo con su personalidad literaria excesiva: tan sobrado iba que se inventó su propio género literario.